
Carlos Susías
¿Qué aporta a Europa la sociedad civil organizada?
La sociedad civil organizada debe ser un elemento vertebrador central de la Europa social. En un periodo de crisis económica sin precedentes, las organizaciones sociales aportan su experiencia y dedicación con las personas. Una Europa más humana, donde su trabajo es tenido en cuenta a la hora de elaborar políticas sociales comprometidas en la erradicación de la pobreza y la exclusión social en el viejo continente. Ahora nos encontramos en pleno proceso de revisión de la Estrategia de Lisboa. La nueva estrategia 2010-2020 debe cumplir los objetivos de lucha contra la pobreza y la exclusión que no se cumplieron en el anterior tratado. Y todo esto coincide en el tiempo con la puesta en marcha del nuevo tratado, en el que se da más peso al Parlamento Europeo y se incentiva la participación ciudadana; Una nueva Comisión Europea; y la celebración del Año Europeo de lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social. Esto representa un reto y una oportunidad para la sociedad civil. No podemos perder esta oportunidad.
¿Reflexionar sobre el papel del ciudadano activo fortalece el sentimiento de adhesión al proyecto europeo?
El proyecto europeo debe asentarse en la participación de la ciudadanía. Una ciudadanía activa responsable y solidaria constituye un eje irrenunciable en la construcción del proyecto europeo. Si Europa quiere seguir en la senda del Estado de bienestar, no puede renunciar a sus valores más profundos y estos son los de la solidaridad y la justicia. Los ciudadanos y ciudadanas de Europa tienen mucho que decir, y allí estamos las organizaciones sociales para hacer de altavoz de sus demandas ante las instituciones públicas y la sociedad en su conjunto. La regulación de la iniciativa popular, contemplada en el nuevo tratado, y el fortalecimiento de instrumentos de gobernanza política, como el Método Abierto de Coordinación (aplicado a las políticas de Inclusión Social) son elementos que pueden ayudar a hacer más cercana la idea de ciudadanía europea.
¿Qué ámbito de acción trabajará la organización a la que representa en las Jornadas Cívicas Europeas 2010?
EAPN-ES, como red de entidades comprometidas en la lucha contra la pobreza y la exclusión social, aportará su experiencia como organización impulsora de la participación de personas en esta situación. Asimismo, EAPN-ES cuenta con la experiencia de ser un interlocutor directo con las entidades públicas en los procesos de elaboración de planes de inclusión social a todos los niveles, así como en el diseño de políticas sociales que garanticen una verdadera Europa social.
El año 2010 es el Año Europeo de Lucha contra la pobreza y la exclusión social, a propuesta de EAPN, una buena oportunidad para dar un paso al frente y hacer llegar a la ciudadanía europea nuestros mensajes. Es decir, la defensa de la participación social y ciudadana desde tres enfoques: La participación política de la sociedad organizada por medio de sus Entidades Sociales (gobernanza), La auto articulación de la sociedad civil por medio de la participación en organizaciones creadas por ella y La participación de las personas en mayor situación de vulnerabilidad, como instrumento de lucha contra la exclusión social y mejor resolución de sus problematicas.
¿Qué conclusiones desearía que surgieran de este encuentro?
El encuentro debería servir para contribuir a la construcción de un verdadero sentimiento de pertenencia a la UE. La ciudadanía no se siente, en su mayoría, identificada con la UE. La perciben como algo ajeno. Esta idea debe cambiar. Debemos saber que las decisiones que se toman en Bruselas nos afectan a todos y todas, cada vez más. Por tanto, una ciudadanía activa debe ser una ciudadanía comprometida, que influya de manera decisiva en el proyecto europeo a todos los niveles. Que la construcción europea es la auto construcción de nuestra sociedad, en nuestro barrio, pueblo, ciudad, comunidad y país. Que nada de lo que pasa en Bruselas nos es ajeno y que nada de lo que nos pasa a nosotros ha de ser ajeno a “Bruselas”. Somos una nueva realidad política que nos permitirá mejorar, no sin cambiar, nuestras tradicionales realidades locales, regionales y de país.























